Edición | Fibromialgia.nom.es 19-03-2008
Traducción | Cathy van Riel Marzo 2.008
Dan Buskila MD1 y Piercarlo Sarzi-Puttini MD2
1Department of Medicine H, Soroka Medical Center and Faculty of Health Sciences, Ben-Gution University of the Negev,
Beer Sheva, Israel 2 Rheumatology Department, University Hospital L, Sacco, Milan. Italy
Palabras clave: fibromialgia, enfermedades autoinmunes, dolor
IMAJ 2008;10:77–78
El síndrome de Fibromialgia es un desorden común. Se caracteriza por dolor generalizado crónico y
síntomas relacionados alrededor de múltiples dolorosos tender points [1]. No se comprende
completamente la patogénesis de la fibromialgia, aunque el concepto actual ve al síndrome como el
resultado de un malfuncionamiento del sistema nervioso central que resulta en la amplificación de
la transmisión y la interpretación del dolor [1]. Las recientes evidencias sugieren que los factores
genéticos y ambientales pueden jugar un papel en la etiopatología de la fibromialgia y otros
síndromes relacionados 1,2].
El síndrome de Fibromialgia es común en pacientes con enfermedades autoinmunes y puede ser la
fuente de muchos de los síntomas y mucho de la incapacidad en estos pacientes [3,4]. En esta
revisión nos concentramos en la comorbosidad de la fibromialgia y de enfermedades autoinmunes,
su prevalencia y las implicaciones clínicas.
Fibromialgia e autoinmunidad
Se ha informado de dos autoanticuerpos, el anti-68/48 kD y el anti-45 kD como posibles
marcadores para ciertos subgrupos clínicos de fibromialgia y de síndrome de fatiga crónica
primarios y de fibromialgia secundaria/desordenes psiquiátricos, respectivamente [5].
En particular,
los anticuerpos anti-68/48 kD se consideraban como íntimamente asociados con pacientes con
fibromialgia/síndrome de fatiga crónica que presentan hipersomnio y/o desordenes cognitivos.
Pamuk y Cakir [6] informaron que la autoinmunidad tiroides en los pacientes con fibromialgia era
similar en frecuencia a la en los pacientes con artritis reumatoide, pero más alta en frecuencia
cuando se comparaba con el grupo control. A pesar de que las frecuencias de los anticuerpos TPO
(peroxidasa antitiroidea) era significativamente más alta en los pacientes con fibromialgia y con AR
que en los controles, el incremento de la frecuencia de los anticuerpos de tiroglobulina
(antitiroglobulina) no era significativa. Se constató que la autoinmunidad tiroidea, especialmente la
presencia de anticuerpos TPO, estaba asociada con la presencia de migraña y cefalea tensional [6].
En un estudio danés, los pacientes con fibromialgia tendían a tener el nivel de anticuerpos
antipolímeros ligeramente más altos que los controles cuando estaban ajustados por la severidad
de los síntomas [7].
Smart et al. [8] encontró que 30% de los 66 pacientes con fibromialgia daban positivos por los
anticuerpos antinucleares, con un 75% de preponderancia del patrono moteado.
Fibromialgia y citokinas
Wallace y colaboradores [9] encontraron que los pacientes con fibromialgia tenían incrementos con
el tiempo en el nivel de suero y/o actividad PBMC-estimulada de factores solubles cuya liberación
está estimulada por la sustancia P. Se postuló que, ya que la interleukina-8 promueve el dolor
simpático y la IL-6 induce hiperalgesia, fatiga y depresión, estos pueden jugar un papel en la
modulación de los síntomas de la fibromialgia. Se encontraron niveles más altos de IL-10, IL-8 y
tumor necrosis factor-alfa en los pacientes con fibromialgia que en los controles [10].
Macedo et al. [11] informaron de un leve deterioro del sistema inmune innato de los pacientes con
fibromialgia, sugiriendo un aumento de la adhesión y el reclutamiento de los leucocitos en los sitios
inflamatorios. Sin embargo, otro estudio indicó que la desregulación de la producción de citokinas
2
por las células monocitas o no-monocitas (linfocitos) que están en circulación no es un factor
dominante en la patogénesis de fibromialgia/síndrome de fatiga crónica [12].
Fibromialgia y enfermedades autoinmunes
Hasta el 65% de los pacientes con lupus eritematoso sistémico que atienden una clínica
reumatológica, cumplen los ACR criterios de la fibromialgia [13]. De 75 pacientes con LES, el 40%
tenía fibromialgia coexistente que afectada de manera adversa su calidad de vida [14]. En otro
estudio, el 57% de los pacientes con AR y 24% de los que tienen artritis psoriásica resultan tener
fibromialgia [15].
Wolfe y Michaud [16] informaron que la fibromialgia existe en un número sustancial de pacientes con AR (17.1%) y que su AR es más severa con medidas subjetivas y objetivas. Se detectaron varias enfermedades reumáticas en 62% de los pacientes con enfermedad tiroidea autoinmune, siendo la fibromialgia la más prevalente (en 31%) [17].
Significado clínico de la autoinmunidad en fibromialgia
Aunque se considera generalmente la fibromialgia como enfermedad no-inflamatoria y noautoinmune,
algunos pacientes muestran características de autoinmunidad. La pregunta obvia es: ¿Tienen los pacientes con fibromialgia autoanticuerpos predispuestos a desarrollar enfermedades
autoinmunes?
Dinerman y su equipo [18] encontraron que 14% de los pacientes con fibromialgia tenían un
positivo test ANA, 30% tenía un historial del fenómeno de Raynaud y 18% tenía síntomas del
síndrome de Sjögren, pero ninguno de ellos progresó hacía una enfermedad clásica del tejido
conectivo.
Al-Allaf y coautores [19] sugirieron que los pacientes con fibromialgia tienen el mismo ratio de
positivo ANA que los pacientes con artrosis (8.8% y 8.9%, respectivamente). Los resultados de su
estudio no mostraron que los ANA son un buen predictor del futuro desarrollo de enfermedad de
tejido conectivo en pacientes con fibromialgia y en la mayoría de pacientes ANA-positivos se
volvieron ANA negativos durante el seguimiento. Recientemente se informó que no había diferencia
significativa en la frecuencia de ANA o anticuerpos tiroideos entre pacientes con fibromialgia y
controles, y que el riesgo de enfermedad del tejido conectivo no está incrementado en la
fibromialgia [20].
RA = artritis reumatoide
PBMC = células mononucleares de la sangre periférica
IL = interleukina
LES = lupus eritematoso sistémico
ANA = anticuerpo antinuclear
¿Es la fibromialgia una enfermedad autoinmune?
Ya que algunos pacientes con fibromialgia muestran autoinmunidad y que la fibromialgia es
prevalente en las enfermedades autoinmunes se puede especular que sea en realidad un desorden
autoinmune. No obstante, los informes sobre los marcadores inmunológicos en la fibromialgia no
son consistentes y no hay evidencia de mecanismos inflamatorios en este síndrome. Referirse a la
fibromialgia como enfermedad autoinmune todavía es especulativo. Sin embargo, en algunos casos
la fibromialgia puede ser una señal temprano de enfermedad autoinmune.
La asociación de la fibromialgia y las enfermedades autoinmunes, específicamente LES, puede
causar dilemas diagnósticos. Aunque la fibromialgia no correlaciona con la actividad de la
enfermedad LES, las características clínicas de la fibromialgia en estos pacientes puede contribuir a
la mal interpretación de la actividad del lupus.
Conclusiones
La fibromialgia es común en las enfermedades autoinmunes y hay cierta evidencia de una
aberración inmunológica en la fibromialgia. Aunque no se puede considerar como enfermedad
autoinmune, es relevante que todos los médicos que tratan a pacientes con enfermedades
autoinmunes reconozcan la asociación entre la fibromialgia y las enfermedades autoinmunes.
Referencias
1. Buskila D, Sarzi-Puttini P. Biology and therapy of fibromyalgia. Genetic aspects of fibromyalgia syndrome.
Arthritis Res Ther 2006;8: 218–22.
2. Ablin JN, Buskila D. The genetics of fibromyalgia – closing Osler’s backdoor. IMAJ 2006;8:428–9.
3. Neumann L, Buskila D. Epidemiology of fibromyalgia. Curr Pain Headache Rep 2003;7:362–8.
4. Buskila D, Press J, Abu-Shakra M. Fibromyalgia in systemic lupus erythematosus: prevalence and clinical
implications. Clin Rev Allergy Immunol 2003;25:25–8.
5. Nishikai M, Tomomatsu S, Hankins RW, et al. Autoantibodies to a 68/48 kDa protein in chronic fatigue
syndrome and primary
fibromyalgia: a possible marker for hypersomnia and cognitive disorders. Rheumatology 2001;40:806–10.
6. Pamuk ON, Cakir N. The frequency of thyroid antibodies in fibromyalgia patients and their relationship with
symptoms. Clin Rheumatol 2007;26:55–9.
7. Jensen B, Wittrup IH, Wiik A, et al. Antipolymer antibodies in Danish fibromyalgia patients. Clin Exp
Rheumatol 2004;22:227–9.
8. Smart PA, Waylonis GW, Hackshaw KV. Immunologic profile of patients with fibromyalgia. Am J Phys Med
Rehabil 1997;76:231–4.
9. Wallace DJ, Linker-Israeli M, Hallegua D, Silverman S, Silver D, Weisman MH. Cytokines play an
aetiopathogenetic role in fibromyalgia: a hypothesis and pilot study. Rheumatology 2001;40:743–9.
10. Bazzichi L, Rossi A Massimetti G, et al. Cytokine patterns in fibromyalgia and their correlation with clinical
manifestations. Clin Exp Rheumatol 2007;25:225–30.
11. Macedo JA, Hesse J, Turner JD, et al. Adhesion molecules and cytokine expression in fibromyalgia patients:
increased L-selection on monocytes and neutrophils. J Neuroimmunol 2007;188:159–66.
12. Amel Kashipez MR, Swinden D, Todd I, Powell RJ. Normal production of inflammatory cytokines in chronic
fatigue and fibromyalgia syndromes determined by intracellular cytokine staining in short-term cultured blood
mononuclear cells. Clin Exp Immunol 2003;132:360–5.
13. Romano TJ. Coexistence of fibromyalgia syndrome (FS) and systemic lupus erythematosus (SLE). Scand J
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14. Abu-Shakra M, Mader R, Langevitz P, et al. Quality of life in systemic lupus erythematosus: a controlled
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15. Buskila D, Gladdman DD, Langevitz P, Urowitz S, Smythe HA. Fibromyalgia in human immunodeficiency
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18. Dinerman H, Goldenberg DL, Felson DT. A prospective evaluation of 118 patients with fibromyalgia
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19. Al-Allaf AW, Ottewell L, Pullar T. The prevalence and significance of positive antinuclear antibodies in
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20. Kotter I, Neuscheler D, Gunaydin I, Werent D, Klein R. Is there a predisposition for the development of
autoimmune diseases in patients with fibromyalgia? Retrospective analysis with long term follow up.
Rheumatol Int 2007;27:1031–9.
Correspondencia: Dr. D. Buskila, Dept. of Medicine H, Soroka Medical Center, P.O. Box 151, Beer Sheva
84101, Israel.
Phone: (972-8) 640-3258; Fax: (972-8) 640-3201
email: dbuskila@bgu.ac.il
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