Consecuencias de la fibromialgia y otras formas de dolor generalizado

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Edición | Fibromialgia.nom.es 8-07-2008

Cöster L, Kendall S, Gerdle B et al. Chronic widespread musculoskeletal pain. A comparison of those who meet criteria for fibromyalgia and those who do not. Eur J Pain 12(5):600-610, 2008.

La fibromialgia se asocia con síntomas más graves de dolor y con mayores consecuencias para la vida diaria que el dolor crónico diseminado que no se acompaña de alodinia generalizada.

La fibromialgia es un dolor crónico diseminado (DCD) con alodinia generalizada al dolor por presión, explican el Dr. Lars Cöster y sus colegas de la Linköping University de Suecia. La calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) de los pacientes con DCD se halla entre las más bajas entre los trastornos médicos. En un estudio poblacional realizado previamente por los autores, se evaluó la prevalencia de dolor mediante un cuestionario enviado a una muestra aleatoria de 9.952 personas en Suecia.

Los participantes indicaron la localización del dolor sobre un dibujo del cuerpo humano. La prevalencia de dolor de más de 3 meses de duración, independientemente de su intensidad, fue del 53,7%. En este segundo estudio sobre la misma muestra poblacional, los autores analizaron si el dolor, otros síntomas y las consecuencias psicosociales difieren entre las personas con fibromialgia y aquellas con DCD pero sin alodinia generalizada. La hipótesis de trabajo fue que la alodinia generalizada diferencia a estos grupos en cuanto a síntomas, discapacidad y calidad de vida.

Métodos

El criterio de inclusión fue el dolor musculoesquelético generalizado de más de 3 meses de duración. Se definió como DCD al dolor en la región espinal y las 4 extremidades. De las 345 personas con DCD, 125 aceptaron participar del estudio (97 mujeres). Los puntos sensibles de fibromialgia fueron palpados siguiendo las pautas del American College of Rheumatology. Para excluir otros diagnósticos se evaluaron además los niveles de creatinquinasa, tirotrofina y proteína C reactiva.

En aquellos con niveles elevados de creatinquinasa se realizaron biopsias musculares. Se emplearon diversos instrumentos de evaluación, incluyendo el formulario breve SF-36, que mide la CVRS en 8 escalas, y la Escala de Calidad de Vida. Para evaluar cómo afrontan su dolor, se empleó el Cuestionario de Estrategias de Afrontamiento. La autoeficacia fue evaluada con la Escala de Autoeficacia en la Artritis, que incluye 3 escalas: control del dolor, realización de las actividades cotidianas y control de otros síntomas. Se empleó el Cuestionario de Impacto de la Fibromialgia (CIF) para medir la influencia del dolor sobre la vida diaria. Se emplearon los inventarios de Beck respectivos para evaluar los síntomas depresivos y los síntomas de ansiedad. Se empleó la sección I (psicosocial) del Inventario Multidimensional de Dolor, del cual se aplicó también la sección II (percepción de cómo responden otros al dolor y sufrimiento del enfermo).

Para evaluar el dolor se utilizó el Inventario de Procesamiento del Dolor (IPD), y el Cuestionario General para registrar los datos demográficos. Se compararon los datos de los pacientes con fibromialgia con aquellos sin fibromialgia con las pruebas de ?2, Mann-Whitney y Student.

Resultados

De los 125 pacientes evaluados, 70 (66 mujeres) reunían los criterios de fibromialgia y 55 (31 mujeres) no los reunían. El número medio de puntos sensibles fue de 15 y 6, respectivamente. Asumiendo para la población general una frecuencia similar a la muestra evaluada, la prevalencia de fibromialgia fue del 2,5% y la de DCD fue del 4,5%.

El grupo con fibromialgia tuvo valores significativamente mayores de dolor promedio en la última semana o el último mes en los instrumentos que evaluaron intensidad dolorosa (Inventario Multidimensional de Dolor, SF-36 y CIF). La interferencia del dolor fue más notoria en el grupo con fibromialgia, tanto de acuerdo al IPD (5,1±2,4 vs. 3,9±2,9) como al Inventario Multidimensional de Dolor (3,4±1,2 vs. 2,5±1,3). No hubo diferencias entre los grupos en la capacidad de controlar el dolor según el IPD y la Escala de Autoeficacia en la Artritis, mientras que si las hubo según el Inventario Multidimensional de Dolor. El 71,4% de los pacientes con fibromialgia informaron dolor continuo durante la última semana versus 38,2% de los participantes sin fibromialgia.


En comparación con el grupo sin fibromialgia, los pacientes con fibromialgia informaron niveles o frecuencias significativamente mayores de trastornos del sueño, rigidez muscular, y dolor luego del esfuerzo muscular. También refirieron un impacto significativamente mayor en las escalas de fatiga, cansancio matinal, rigidez, ansiedad y depresión del CIF. El grupo con fibromialgia también informó más distrés afectivo en el Inventario Multidimensional de Dolor. La evaluación con los inventarios de Beck respectivos reveló mayor depresión en estos pacientes que en aquellos sin fibromialgia (puntuación media 12,3 vs. 8,9) y mayor ansiedad (13,2 vs. 9,3). No hubo diferencias entre los grupos en las estrategias de afrontamiento, salvo una mayor frecuencia de rezo en los pacientes sin fibromialgia. En la evaluación de autoeficacia, el grupo con fibromialgia refirió menor confianza acerca de su capacidad de realizar las tareas cotidianas y de controlar otros síntomas. La puntuación total del CIF indicó un impacto significativamente mayor en este grupo, lo cual se debió principalmente a diferencias en la gravedad de los síntomas.

No hubo diferencias entre los grupos en el porcentaje de personas con empleo ni en las condiciones de trabajo. Las puntuaciones de ambos grupos en la Escala de Calidad de Vida fueron similares. Los pacientes con fibromialgia tuvieron valores significativamente menores en todas las escalas del cuestionario SF-36, excepto en la salud mental. Los análisis univariados y multivariados indicaron que ambos grupos difieren significativamente en el dolor, estrategias de afrontamiento, autoeficacia, discapacidad y calidad de vida.

Discusión

En consonancia con la hipótesis planteada, concluyen los autores, el DCD con alodinia generalizada al dolor por presión (fibromialgia) se asoció con síntomas más graves de dolor y con mayores consecuencias para la vida diaria que el DCD sin alodinia generalizada. Las prevalencias poblacionales de estos trastornos se estimaron en 2,5% y 4,5%, respectivamente.


Fuente; Editora Médica Digital

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