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Edición | Fibromialgia.nom.es 16-12-2008
Fuente | Elena Navarro Para Lexnova
Agradeciendo a Elena Navarro el compartir este articulo con todos los lectores de fibromialgia noticias, Elena Navarro es graduada social y afectada de fibromialgia desde su campo el juridíco intenta abrir vias para la comprensión y la obtención de derechos para todos los afectados. Un avance importante en el que la mayor y prestigiosa editorial juridica Lexnova muestra a todos los integrantes del mundo juridico la precariedad en el acceso de ayudas a los afectados.
Con este articulo y próximos, esperemos que abogados jueces e integrantes del mundo juridio conozcan la enfermedad y garanticen el estado de bienestar para los afectados que lo necesiten.
Desde esta redaccción se quiere dar las gracias a Elena Navarro por su trabajo y esfuerzo en pro de los afectados.
La Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica: la imposibilidad de trabajar con dolor
La Fibromialgia (FM) y la Encefalomielitis Miálgica (también llamada Síndrome de Fatiga
Crónica o SFC), a pesar de ser enfermedades reconocidas por la Organización Mundial de
la Salud desde 1992 y de tener una prevalencia elevada, cuyos afectados en España oscilan
entre un millón y medio y dos millones de personas (según últimas investigaciones, el
3-5% de FM y el 0,4-0,6% de SFC), siguen recibiendo tratamientos inadecuados, carecen
de diagnósticos preventivos, los protocolos que se les aplican tampoco son adecuados,
adaptados y consensuados, y, además, existe un total desconocimiento y prejuicio por parte
de la Sanidad Pública, instituciones y estamentos públicos, con el consiguiente agravio
comparativo añadido para los enfermos, sus cuidadores y el conjunto de la sociedad, que
empeoran aún más la salud y la calidad de vida de los enfermos y su impacto social y
económico, en el conjunto de factores que estas situaciones conllevan.
Qué son y cómo se generan
El SFC es una patología inmunológica,
con un desarrollo generalmente postviral,
que se relaciona estrechamente con
la capacidad de detoxicación disminuida
y la inhalación de sustancias químicas
que se desarrollarían en personas
predispuestas genéticamente. Algunos
genes relacionados con los glóbulos
blancos muestran signos de que la causa
del SFC es una infección viral continua,
es decir, que se produce por una anormalidad
biológica y no neurológica. De
hecho, se implican varios virus, entre
ellos el de Espstein-Barr (EBV), el citomegalovirus
(CMV), HHV-6, el parvovirus,
además de los enterovirus. Hay más
de 70 tipos distintos de enterovirus que
pueden afectar al sistema nervioso central,
el corazón y los músculos, como en
el SFC.
En las dos patologías tiene gran prevalencia
el dolor, sobre todo en la Fibromialgia
como lo explica el siguiente
dato: el 29% de los españoles que sufren
dolor crónico tiene depresión. Es decir según los resultados del estudio Pain
in Europe, España es el país de la Unión
Europea en el que existe un mayor porcentaje
de depresión causada por el dolor.
De acuerdo con datos europeos, el 50%
de las personas afectadas por dolor
afirman tener sus capacidades físicas o
intelectuales dañadas (según fuentes
consultadas por la revista médica Jano,(
http://www.jano.es/).
Diagnóstico y
repercusiones médicas
Con una tomografía computerizada por
emisión de fotón único (SPECT, por sus
siglas en inglés), los autores del estudio,
publicado en The Journal of Nuclear Medicine,
han iluminado las partes cerebrales
tradicionalmente ligadas al dolor.
Las situaciones de FM y SFC, junto con
otra muy desconocida pero con un altísimo índice de limitación para la vida
normal, como es el Síndrome de Sensibilidad
Química o SSQM, continúan estando
lejos de ser estudiadas y tratadas
por las especialidades médicas a las que
se les ha encomendado: Reumatología
para las dos primeras, y Medicina Interna
para la segunda. Ambas disciplinas
todavía fluctúan entre la incredulidad o
la firme creencia de que un tratamiento
psiquiátrico es la panacea para minimizar
los efectos de estas patologías.
Los enfermos, sobre todo enfermas —pues un 98% de los pacientes que
sufren estas afecciones son mujeres—,poseen una clara predisposición genética,
de carácter hormonal, ya que los
desencadenantes, y esto es lo realmente
comprometido, son, según las últimas
investigaciones, ante todo traumas físicos
y emocionales o estrés mantenido,
convirtiendo al género femenino, como
ya se ha señalado, en el más proclive a
sufrir estas patologías.
Descartada la creencia de que son enfermedades
psiquiátricas, pero tratándose
aún como tales, se olvida o dejan
al margen que son enfermedades orgánicas
y actualmente constatables por
pruebas objetivas, pero que el Insalud
todavía no ha puesto en marcha, ya que
hoy en día no está dispuesto a asumir el
gasto sanitario que acarrearían este tipo
de pruebas.
Actualmente se está desarrollando a
través de la Fundación para la Fibromialgia y Fatiga Crónica de Salamanca un estudio
genético para el cual los afectados
están enviando muestras que permitan
determinar el perfil o aislar el gen trasmisor
de estas patologías
Repercusiones legales y
laborales
Para que se les reconozcan sus derechos
como tales, los enfermos están sometidos
a un calvario, primero médico y posteriormente
judicial, que pasa por las
Mutuas que controlan las incapacidades,
la inspección médica y, además, por los
tribunales de evaluaciones.
Posteriormente, una vez denegada
la vía administrativa o a través de entidades
gestoras, el afectado se tiene que
someter a la vía jurisdiccional social en
donde queda a merced de la prueba documental
o, si tiene a bien el magistrado,
puede valorarse la realización de una
pericial que la mayoría de las veces no
se hace constar en sentencia como testimonio.
Para valorar el impacto laboral, se
han realizado protocolos novedosos, la
mayor parte de ellos desconocidos por la
gran mayoría de profesionales médicos,
basados en la evidencia y clínica de los
pacientes.
Así, pues, las observaciones de los
doctores Ferrán J. García Fructuoso y Joaquim
Fernández Solá y los criterios de
diagnóstico Fukuda canadienses —que
han sustituido a los establecidos en 1994
por el Centro de Enfermedades de Atlanta
(EEUU )—, constituyen en la actualidad
la guía sobre estas enfermedades.
Si se exige por medio de la Administración,
a través del INSS, la objetivación de la enfermedad, pero no se dota de los
recursos necesarios para combatirla, los
afectados quedan a merced de la creencia
u opinión por parte de los sanitarios
de que la enfermedad es real y constatable.
La FM y el SFC están solapados en
más del 70% de los casos, y producen
una incapacidad para la vida diaria con
una merma del 80%, comparable a que
el enfermo poseyera la edad de 80 años.
El 30% de las mujeres con estas patologías
son despedidas, dado que las
continuas bajas hacen que se vea mermada
su rentabilidad empresarial y,
por lo tanto, no lleguen a satisfacer las
expectativas de un buen rendimiento
activo. Si a esto le añadimos que la mayoría
de trabajos son físicos: hostelería,
trabajos de limpieza, labores agrícolas o
autónomas con actividades y horarios
demoledores, nos encontramos con que
las prestaciones sobre las bases de cotización
son muy pequeñas.
Por otro lado, según fuentes del INSS,
la mujer percibe como salario por su trabajo
en torno a 200 o 300 euros menos
que el hombre, en términos generales y
según tramos de edad. Pero sorprende
aún más que, teniendo igualada la tasa
de empleo o contributiva al sistema, en
las concesiones de incapacidad el hombre
triplica a la mujer hasta los 65 años.
Esta situación desigual responde a
que la mujer cobra y cotiza por menos
cantidad. Ya el Tribunal Constitucional
se pronunció en recurso de amparo pidiendo
diligencias para mejor proveer al
Instituto de la Mujer, y se constató este
agravio comparativo en el sueldo, en las
cotizaciones y en los empleos a tiempo
parcial.
La lucha de estos enfermos y enfermas
pasa, primero, porque se reconozca
que su enfermedad es cierta, y ello aboca
a que los afectados supliquen en sus
consultas médicas que se especifiquen
sus limitaciones físicas, funcionales e
incluso las cognitivas que sufren la mayoría
de los enfermos del SFC.
Contradicciones judiciales
Existen más de 7.000 sentencias en
los distintos Tribunales Superiores de
Justicia dictadas en los últimos 4 años
que contienen las voces “Fibromialgia”
y/o “Síndrome de Fatiga Crónica”, siendo
también significativo el dato de que
casi el 100% se refiera a mujeres pidiendo
auxilio judicial, pero también se han
constatado contradicciones como que
iguales patologías sean declaradas incapacitantes
o no por los mismos ponentes.
Indudablemente hay sentencias magistrales,
pero también he constatado
que hay comunidades en las que no se
reconoce ni una sola de estas incapacidades.
De ello debería tomar nota el
Consejo General del Poder Judicial, ya
que el artículo 137 de la Ley General de
Seguridad Social recoge los supuestos
perceptivos.
Como conclusión cito, para el caso de
estas enfermedades y reputando nuestra
axiología constitucional: “trabajar
con dolor, si éste se presenta de manera
objetiva y continuada, concurriendo
además situaciones de sedentarismo y
ausencia de cualquier esfuerzo, sin que
pueda combatirse con simples analgésicos,
se revela incompatible con el
desempeño de cualquier trabajo en
condiciones mínimas de normalidad, y
hace que la única conclusión jurídica,
humana y equitativa posible, sea reconocer
el grado de incapacidad permanente
absoluta” (TSJ Madrid 169/2006,
rec 118/2006).
Elena Navarro Chávez
Graduado Social
elena.bamtil@gmail.com
Acceso a el original publicado en la revista Lexnova en la edición de Octubre-Diciembre del 2008
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