Fibromialgia y antenas de telefonía móvil

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Fibromialgia y antenas de telefonía móvil

Por Cayetano Alegre a, Conxita Vidal-Coll b

a Unitat de Reumatologia. Hospital Universitari Vall d'Hebron. Barcelona.
b Servei de Psiquiatria. Hospital Universitari Vall d'Hebron. Barcelona. España.

Sr. Editor: La fibromialgia (FM) es un síndrome de dolor muscular crónico generalizado, con una etiología que no está claramente definida, para la que se invocan factores de múltiple naturaleza en su etiopatogenia. Los factores medioambientales se describen como posibles factores desencadenantes de la enfermedad1,2.

Los estudios sobre telefonía móvil y sus efectos en la salud son escasos y sin resultados concluyentes3-5.

En los últimos años, el número de antenas de telefonía móvil ha ido aumentando progresivamente y se ha indicado que las radiofrecuencias de onda lenta podrían asociarse a diversos problemas de salud, sobre todo en la población que vive cerca de una antena de telefonía móvil, que aqueja de sintomatología ambigua, similar a la de los pacientes con FM (fig. 1)6,7.

Nuestro objetivo fue valorar si había alguna relación entre la prevalencia de FM y la concentración de antenas de telefonía móvil.

Fibromialgia y antenas de telefono movil

Fig. 1. Antenas por unidad de superficie y fibromialgia.

Para el cálculo de la prevalencia de la enfermedad, utilizamos los datos oficiales de 2001 del Ayuntamiento de Barcelona8 y los diagnósticos de FM y de artritis reumatoide (AR) de la base de datos del Hospital de les Malalties Reumàtiques (1995-2001). Valoramos 2.627 pacientes, 1.264 con FM y 1.363 con AR. De éstos, 1.444 (717 con FM y 466 con AR) pertenecían a áreas rurales del resto de Cataluña.

El Ayuntamiento de Barcelona nos facilitó el número de antenas desglosado por distritos postales y municipales, así como la concentración en número de antenas por unidad de superficie. Renunciamos a calcular la concentración en potencia de emisiones de microondas, ya que es una información de calidad muy variable y de análisis difícil.

El análisis de las residencias habituales de los pacientes dio una prevalencia de 17/100.000 (rango [R], 0-68) para la FM y de 13/100.000 (R, 0-49) para la AR en los 44 distritos postales y para los distritos municipales, de 72,6/100.000 (R, 21-287) para la FM y de 56/100.000 (R, 25-100) para la AR.

La dispersión en el análisis por distritos postales era demasiado grande para obtener un valor significativo. Había diferencias significativas por distritos municipales en el sentido de una prevalencia mayor de FM en 5 de los 10 distritos estudiados: Eixample, Horta-Guinardó, Nou Barris, Les Corts y Sant Martí. Los resultados de la regresión lineal entre el número de FM por distrito y la densidad de antenas por hm2 no evidenciaron ninguna asociación estadísticamente significativa.

Según los datos de una revisión reciente, los estudios sobre las quejas subjetivas de los usuarios del teléfono portátil, realizados en Suecia, Noruega, el Reino Unido, EE.UU., Nueva Zelanda y Australia, mostraron que la queja principal era el dolor, seguido de la fatiga, el malestar general y las náuseas. Estudios experimentales en humanos revelaron que las emisiones de radiofrecuencias de los teléfonos portátiles puede ser la causa del aumento periódico en la presión arterial y los cambios en la actividad eléctrica del cerebro; sin embargo, no se apreció ningún cambio en la secreción hipotálamo-hipofisaria. Mientras que estudios experimentales en animales indicaron que la exposición a radiofrecuencias de la frecuencia de microondas activaba el sistema opioide endógeno del cerebro, estudios in vitro mostraron que las emisiones de radiofrecuencias, incluso por debajo de valores permitidos, podían inducir cambios de permeabilidad, que justificarían la posibilidad de efectos nocivos en la salud9.

Hay diferencias en la distribución de la FM en los diversos distritos municipales de la ciudad de Barcelona, con prevalencias significativamente elevadas respecto a las de la AR en los barrios del Eixample, Horta-Guinardó, Nou Barris, Les Corts y Sant Martí, por lo que podríamos suponer ciertas modificaciones medioambientales (económicas, sociales, culturales, etc.). No detectamos diferencias estadísticamente significativas entre el número de FM por distrito y la densidad de antenas por hm2 que apoyen la evidencia de la relación entre antenas y sintomatología sospechosa de FM, aunque quizá ello se deba a que no pudimos valorar la diferente intensidad de las emisiones de cada antena y el grado de exposición a ellas por parte de la población estudiada10, o quizá podría haber posibles sesgos de derivación en algunos distritos entre AR y FM, al disponer nuestro centro de una unidad específica de FM. Para poder confirmar la ausencia de relación, debería plantearse estudios epidemiológicos que tengan en cuenta las variables de exposición de un modo más específico.

Bibliografía

1. Engel CC Jr, Adkins JA, Cowan DN. Caring for medically unexplained physical symptoms after toxic environmental exposures: effects of contested causation. Environ Health Perspect. 2002; 110:641-7.
2. Walker-Bone K, Palmer KT. Musculoskeletal disorders in farmers and farm workers. Occup Med. 2002;52:441-50.
3. Ahlbom A, Green A, Kheifets L, Savitz D, Swerdlow A; ICNIRP (International Commission for Non-Ionizing Radiation Protection) Standing Committee on Epidemiology. Epidemiology of health effects of radiofrequency exposure. Environ Health Perspect. 2004;112:1741-54.[Medline]
4. Bortkiewicz Zmyslony M, Szyjkowska A, Gadzicka E. Subjective symptoms reported by people living in the vicinity of cellular phone base stations: review. Med Pr. 2004;55:345-51.[Medline]
5. Sánchez E, Almazán C, Parada A. Mobile telephone and its effects on population's health. Agència d'Avaluació de Tecnologia i Recerca Mèdiques (AATM). Generalitat de Catalunya. December 2001 (citado 04 Sep 2005). Disponible en: http://www.aatrm.net/html/ca/dir349/doc 7919.html
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7. Krewski D, Byus C, Glickman BW, Lotz WG, Mandeville R, McBride M, et al. Potential health risks of radiofrequency fields from wireless telecommunications devices. Journal of Toxicology and Environmental Health. 2001;B4:1-143.
8. Anuario estadístico de la Ciudad de Barcelona 2002 (citado 5 Sep 2005). Disponible en: http:// www.bcn.es/estadistica/catala/dades/anuari02/cap02/C0201020.htm
9. Boscarino JA. Posttraumatic stress disorder and physical illness: results from clinical and epidemiologic studies. Ann N Y Acad Sci. 2004;1032: 141-53.[Medline]
10. Anthony KK, Schanberg LE. Juvenile primary fibromyalgia syndrome. Curr Rheumatol. 2001;3: 165-71.

Med Clin (Barc). 2006;126:514.

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