C. Gómez-Vega2, P. Romero2, A. Callejo1, S. Telletxea1, F. Torre1, A. Arizaga3
1 Médico Adjunto
Servicio Anestesia, Reanimación y Unidad del Dolor.
2 Médico Residente
Servicio Anestesia, Reanimación y Unidad del Dolor.
3 Jefe del Servicio Anestesia, Reanimación y Unidad del Dolor.
Hospital de Galdacano,
Barrio Labeaga, S/N, 48960 Galdacano
Telefono: 94 400 70 30
E-mail:secrerea@hgda.osakidetza.net
RESUMEN
En nuestro país, más de 4 millones y medio sufren dolor crónico
y de este porcentaje, más de la mitad sufren dolor intenso. La artritis
reumatoide y la artrosis son las principales causas de este dolor
según la Encuesta Europea del Dolor.
La elección del fármaco analgésico adecuado para el control del
dolor moderado-severo es importante para aumentar la calidad de
vida de estos pacientes cada vez más longevos.
Como nueva opción terapéutica tenemos a la Oxicodona, según
la OMS la clasifica como un fármaco que se utilizaría en el segundo
escalón cuando se combina con AINES (ampliamente utilizado en
EEUU desde 1950) ,ya que le proporciona un efecto techo (1) y como
tercer escalón cuando se utiliza sola, tanto la oxicodona de liberación.
controlada como la de liberación inmediata (2). La oxicodona se
usa desde 1917 y ha sido utilizada en humanos de forma intravenosa,
intramuscular, intranasal, subcutánea, rectal, epidural y oral.
La vía transdérmica ha sido testada en animales.
Hoy en día la oxicodona de liberación prolongada es utilizada
en el dolor crónico y la de liberación inmediata es usada más para
el tratamiento del dolor agudo y el dolor irruptivo. La oxicodona parenteral
(no disponible en nuestro país todavía) parece ser una buena
alternativa cuando no es posible utilizar la vía oral.