La Fibromialgia (FM) es un síndrome de evolución crónica
caracterizado por dolor generalizado que, en algunos casos,
puede llegar a ser invalidante. Es de etiología desconocida,
evolución variable y con frecuencia va asociado a otras patologías.
Pertenece a los cuadros definidos como de dolor difuso y se han
implicado múltiples mecanismos en su origen.
La prevalencia estimada en diferentes estudios sobre la presencia
de la FM en la población general se sitúa entre el 2 y el 3%. La
prevalencia calculada en la población general española utilizando
los criterios de la American College of Rheumatology (ACR) es del
2,73% para ambos sexos, siendo de un 4,2% para el sexo
femenino y de un 0,2% para el masculino.
El tratamiento de la FM implica, en muchos casos, a múltiples
profesionales, dado que afecta al enfermo en el área física y
psicológica, provocando un gran número de dificultades para la
vida diaria.
En la actualidad constituye un importante problema de salud por su
elevada prevalencia, morbilidad y por el alto índice de
frecuentación y consumo de recursos sanitarios que origina.
La FM fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud
(OMS) en 1992 y tipificada en el manual de Clasificación
Internacional de Enfermedades (CIE-10) con el código M79.0 (en la
CIE-9-MC es el 729.0). En 1994 también fue reconocida por la
Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) y
clasificada con el código X33.X8a.